Tres jóvenes del proyecto SAL han iniciado una nueva etapa de misión en Bolivia. El 28 de julio, Carol, del Movimiento Calasanz de Betania, y Carlota y Nacho, del Movimiento Calasanz de Emaús, llegaron al país para vivir un mes de convivencia, espiritualidad y servicio junto a los escolápios.
Durante este período, permanecerán principalmente em Anzaldo, donde tendrán la oportunidad de conocer de cerca la misión escolápica y también visitar otras comunidades y presencias en Bolivia. La experiencia forma parte del proyecto SAL y contribuye al proceso de discernimiento vocacional de los jóvenes, al tiempo que fortalece su compromiso con la misión.
La misión también contará con la presencia de María Crespo, de la Fraternidad Itaka de Bilbao, quien trabajará como médica en el Hospital Pietro Gamba, en Anzaldo, poniendo sus conocimientos al servicio de la comunidad.
Vea las fotos

